La Iglesia Católica en Puebla encabezó manifestaciones en contra de la despenalización del aborto, mientras grupos de mujeres se enfrentaban a las que llamaron sus detractoras
Por Andrea Luna
Este pasado 28 de septiembre, colectivas de mujeres se manifestaron en el país y alrededor del mundo por el Día de Acción Global por el aborto legal, derechos sexuales y reproductivos.
Con performances, carteles, pintura y su voz exigieron aborto legal y seguro.
Hubo manifestaciones en Colombia, el Salvador, Perú, Bolivia, Estados Unidos y México con: Guadalajara, Puebla, Quintana Roo y la CDMX por mencionar algunos.

Se escuchaban cantos y gritos al sonoro de una petición, visibilizar a todo un sistema que violenta a las mujeres:
«Por Yareli, que se desangró en un aborto clandestino… Por Frida, que fue obligada a maternar siendo menor de edad… Por Rosa, que se perforó la matriz al abortar con un gancho… Por Maura, presa por sufrir un aborto espontáneo. Por ellas, por mí.»
Y en la mañanera de hoy, el presidente nos sorprendió con su opinión sobre las marchas. Se tomó esto como algo personal, en contra de él y su gobierno; mencionó que el movimiento feminista era conservador y que existía solo para afectarle.
“Hay que ver qué es lo que está detrás, porque hace unos dos años, cuando empezó el movimiento feminista muchas mujeres participaron, pero se empezaron a dar cuenta de que se habían convertido en feministas conservadoras solo para afectarnos a nosotros, solo con ese propósito”.
Siendo que el movimiento feminista existe desde mediados del siglo XIX solo pretende atacar al sistema que ignora a las mujeres. Esto no se trata de usted, señor presidente.
En su momento, en Puebla, la Iglesia Católica, a través de su arzobispo, Víctor Sánchez Espinosa, encabezó manifestaciones en contra de la despenalización del aborto, la cual aún se discute en el Congreso del Estado, pese a que ya existe una sentencia por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que la declaró de obligación para todos los estados.




