Escrito por Redacción e RT agencia
Toluca, Estado de México.- Uno de los crímenes que más han conmocionado a los mexicanos, es el de Jhonathan Meléndez Ochoa, tecladista de la banda Camilo Séptimo, pero no sólo por el propósito o despropósito del mismo, sino por el nivel de crueldad con el que fue ejecutado, de lo inhumano del ser que lo hizo, sin importar que había menores de edad y nonatos de por medio.
También es difícil dimensionar la clase de persona que es el multihomicida, Diego Sebastán N., que sin importarle en lo absoluto que se tratara de una mujer embarazada, de dos menores de edad y un perro, éste sujeto tuviera la osadía de huir tranquilamente para luego buscar un lugar donde cenar, al menos unos tacos.
Hasta ahora se sabe que el probable móvil de este cruento, salvaje y bestial multihomicidio pudo deberse al robo de una fortuna en bitcoins y que el sospechoso se fue en busca de tacos para cenar luego de masacrarlos, según recoge Milenio en su narración sobre los hechos.
Primeras imágenes tras captura del presunto asesino del tecladista de Camilo Séptimo, su esposa embarazada e hija
Las autoridades reconstruyeron los movimientos del sospechoso después del crimen y descubrieron que, tras los asesinatos, Diego ‘N’ acudió a un restaurante de Ciudad de México con la intención de comer tacos, pero al no encontrar servicio, se retiró hacia la colonia Del Valle. Las cámaras de seguridad del edificio registraron sus desplazamientos.
La Fiscalía señaló además que Diego ‘N’ era socio comercial de Meléndez en una administradora de alquileres vacacionales y que los investigadores sospechan que habría aprovechado esa relación de confianza para acceder al domicilio.
El único sobreviviente de la masacre
De acuerdo con lo revelado por la Fiscalía, en el segundo piso del inmueble fue encontrado el músico, con un disparo en la cabeza, amordazado con cinta adhesiva y maniatado sobre un sofá de la recámara principal. En la misma habitación, en el área del baño, fue localizada su esposa, Ana Paula Barragán, también amordazada y maniatada, con su hija de tres años sobre las piernas.
En el primer nivel fue hallada la empleada Aleyda Romero, quien estaba maniatada y presentaba un disparo en la espalda. El perro de la familia también fue encontrado en un baño, con el hocico cubierto con cinta adhesiva gris y un disparo en la cabeza.
El hijo de cinco años del matrimonio Meléndez fue el único que sobrevivió al esconderse debajo de una cama y fue hallado sin lesiones a simple vista. El menor fue entregado a sus abuelos.



