El bisnieto de uno de los precursores de este movimiento armado presentó este día su libro “Ser hecho en México”
Ciudad de Puebla (Mex) – La Revolución Mexicana no forma parte de una bandera política y no es propiedad de ningún partido ni de algún gobernante en turno; este movimiento armado por la libertad y la justicia le pertenece a los mexicanos, a la sociedad en su conjunto, así lo advirtió Máximo Serdán Espinosa, bisnieto de Aquiles Serdán, precursor de la gesta que desató la revuelta de 1910.
Al presentar su libro “Ser hecho en México”, el descendiente de Aquiles Serdán puntualizó que no se puede hablar de procesos o de transformaciones históricas concluidas (Tercera y hasta Cuarta Transformación, según el actual presidente de México), cuando éste no ha visto aún sus objetivos cumplidos, esto es, como lo diría Rodolfo Usigli en su libro la Revolución Interrumpida, el movimiento armado de 1910, sigue vigente hasta entonces no se vean concluidos los objetivos trazados desde entonces.

De esta manera y como un tributo al legado de la familia de los héroes revolucionarios, los hermanos Serdán, Máximo Serdán Espinosa, presentó el libro «Ser hecho en México», una obra a través de la que recapitula las conversaciones que su abuela Isabel Álvarez Dávalos tuvo con Carmen Serdán Alatriste.
El bisnieto de Aquiles Serdán y Filomena del Valle, así como presidente de la Fundación Familia Serdán, enfatizó que esta obra surgió en un momento de inflexión personal a raíz de la pandemia y la cual trasciende el papel histórico que sus antepasados tuvieron en la Revolución Mexicana para hacer un llamado de actuación personal.
«Este libro propone que sea el lector quien se reconozca no solo con su historia como mexicano, parte de una gran familia, sino también con la realidad que aqueja a cientos; pero más, con la semejanza que existe de no darse por vencido y de remar aún contra corriente», mencionó.
Recalcó que en la obra aglutina lo contado por su abuela Isabel Álvarez Dávalos, quien, sin ser historiadora o periodista, se da a la tarea de recopilar, a través de conversaciones cercanas y confiadas, anécdotas inéditas narradas de viva voz por una de las sobrevivientes del suceso dicotómico del 18 de noviembre de 1910, su tía bisabuela Carmen Serdán.

«Esta labor ha servido de fuente primaria para construir estas memorias, a las cuales se ha sumado el trabajo que su servidor ha realizado para compilar este legado; pero más allá de ello de comprenderlo y compartirlo», mencionó.
Agradeció la confianza y generosidad de todas y todos aquellos, quienes de una u otra manera contribuyeron a recuperar el sentido de estas hazañas y a convertirlas en un regalo de la familia para otras familias que son hechas en México, y que han luchado desde diferentes trincheras por sus hogares y por su nación.
Finalizó pidiendo los lectores poblanos y mexicanos la oportunidad de entrar en sus hogares con esta obra y sobre todo de permear en su mente y corazón para acoger el sentido de lo que significa Ser hecho en México.



