Por Andrea Luna
Puebla, Méxicana. – El ayuntamiento de Puebla en coordinación con el geógrafo alemán, Bernd Pfannenstein, realizaron un diagnóstico de la Huella de Segregación Socio-Espacial, Fragmentación y Funcionalidad Urbana del municipio.
La investigación de Bernd Pfannenstein arrojó que, en década y media, las urbanizaciones residenciales cerradas prácticamente se duplicaron: en 2005, se tenían 547 calles o polígonos habitacionales cercados o amurallados, para 2021, esta dinámica se elevó a mil 22.
Una georreferencia de los mil 481 espacios públicos que existen en la ciudad también evidenció que 863 de estos tienen un acceso restringido –lo que se contrapone con su calidad de público –, 83 son de acceso semi cerrado, y sólo 535 no tienen restricciones de acceso.
De igual forma, tras el levantamiento de datos sobre sobre la funcionalidad urbana en la colonia Galaxia Castillotla, el Conjunto Habitacional La Guadalupana y Bosques de San Sebastián, se reveló un fenómeno significativo de desuso de casas en estas tres zonas de vivienda social, del 20, 13.7 y 4.4 por ciento, respectivamente.
El análisis ejecutivo recabó datos concretos sobre cómo las desigualdades sociales se expresan a nivel territorial, teniendo como consecuencia principal un patrón de privatización de los espacios públicos y de relegación de zonas como marginales.
Sobre esta mirada crítica, la presidenta Municipal, Claudia Rivera Vivanco, destacó la urgencia de identificar los patrones de desarrollo urbano que han lastimado el tejido social, económico y ecológico de Puebla. Reconoció que el estudio permitirá la atención de las carencias estructurales documentadas, mediante un trabajo articulado entre órdenes de gobierno e iniciativa privada.



