Acusaron que los integrantes del Sindicato los hostigan violando todos sus derechos, incluso un supuesto policía estatal irrumpió en la rueda de prensa tomando fotografías son el consentimiento de los ahí presentes
Ciudad de Puebla (Mex) El hostigamiento contra los trabajadores de la empresa Alcoa Fujikura por parte del Sindicato Siglo XXI fue más allá de la violación a su derecho de expresión libre, luego de que en plena rueda de prensa, un supuesto policía estatal ingreso al sitio donde se llevaba a cabo dicha conferencia para tomar fotografías de los ahí presentes sin el consentimiento de nadie, lo que provocó la ira de fotógrafos, camarógrafos y reporteros que le apuntaron con sus dispositivos digitales para que se identificara.
Así se llevó a cabo la rueda de prensa de los trabajadores de esta empresa que es proveedora automotriz, mismos que denunciaron amenazas y coacción al voto para poder legitimar su Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), señalando de manera directa a José Uriza Sánchez supuesto líder sindical quien es los ha amedrentado con una serie de amenazas para que estos voten a favor en la legitimación de ese documento básico.
Incluso, se dio a conocer que cuatro de sus compañeros fueron despedidos de manera injustificada y exigen su reinstalación inmediata, pues no hay argumentos comprobados que acrediten la terminación laboral con esas cuatro personas que de ellas dependen sus familias.
Los agfectados que piden les regresen sus puestos de trabajo señalaron que el argumento fue que se robaron una cantidad fuerte de dinero, entre ellas, una trabajadora a la que acusaron sin pruebas de supuestamente sustraer más de cien mil pesos-
Sin embargo, la situación ahí no acaba, en el desarrollo de la conferencia, los trabajadores dieron cuenta de que en el proceso de renovación de la secretaría General, el Sindicato Auténtico de Trabajadores Siglo XXI, fue supuestamente electo con menos de la mitad de la base de esa empresa, por lo que han venido cuestionando su legitimidad.
Motivo por el cual, José Uriza decidió emprender una intensa campaña de hostigamiento y terror laboral a la plantilla de trabajadores de las distintas áreas y turnos de la empresa, con el fin de lograr que estas voten a favor de la legitimación del CCT, ya que, de lo contrario, su gremio y él en lo particular, terminarían fuera.
Su estrategia ha generado no sólo malestar sino odio en su contra y las delegaciones de Querétaro y Chihuahua podrían ser el contrapeso para que Uriza Sánchez pare con su intentona de legitimarse por la fuerza.
Es por ello que piden a las instancias correspondientes, sobre todo a los inspectores de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social que estarán presentes este viernes en el proceso de votación, que se percaten del hostigamiento del que son objeto y reviertan ese trámite, pues temen que otros trabajadores pierdan sus fuentes de ingreso, por culpa de unos cuantos, que buscan ya la manera de hacerse de dinero, a través de las cuotas sindicales y revisen la votación por la que fue electa esa planilla.
Como hecho curioso e inédito, la rueda de prensa fue interrumpida ya casi al final por un sujeto con uniforme de policía estatal que ingreso al lugar donde se lleva a cabo dicha conferencia y sin pedir permiso de nadie y sin el consentimiento de los ahí presentes, afectados y prensa en general, empezó a tomar fotografías de todos, lo que originó molestia de todos, siendo la prensa gráfica la que de inmediato apunto sus dispositivos en contra del uniformado para exigirle que dijera por qué tomaba fotos a los presentes, quién lo había mandado.
En un principio, el supuesto oficial estatal reto a los medios y les dijo que era parte de su trabajo, pero al ver que se le abalanzaron la mayoría con sus cámaras grabándolo éste se vio en una situación muy delicada al grado tal que tuvo que huir del lugar corriendo y hasta la calle lo persiguieron varios medios de comunicación, sin responder a las preguntas de quién lo había mandado.
Los trabajadores de Fujikura se sintieron al principio intimidados, pero al ver la reacción de los medios de comunicación, algunos de ellos salieron también a perseguir al oficial, que en estando fuera de conocido restaurante del centro de la capital, tuvo que apretar el paso para evitar a la prensa y a los obreros de esa firma automotriz.



